El río de Heráclito

Mis padres siempre me han dicho que no me preocupe por los problemas que todavía no tengo.

En la oposición te surge la duda de si serás capaz de aprobar. Al principio, te parece impensable encontrarte en condiciones de aprobar los exámenes de una oposición. A mí también me pasa y me cuesta imaginarme algún día dominando el temario, por mucho que lo desee. Es entonces cuando me digo a mí misma que no me debo preocupar por eso, porque no es un problema mío, sino de mi “yo del futuro”.

Esa máxima que casi siempre responde a un alarde de inmadurez y a una excusa para posponer mis responsabilidades, en la oposición se ha convertido en mi gran aliada.

Decía Heráclito que no se podía bañar dos veces en el mismo río porque, cuando bajaba al río por segunda vez, ni él ni el río eran los mismos. Por eso mismo no podemos anticipar las dificultades que vamos a tener en el futuro. Porque cuando nos toque enfrentarnos a ellas, ni nosotros ni las dificultades seremos los mismos.

Cuando llegue el momento de hacer ese examen que te dará el aprobado, vas a ser un opositor con mucha más experiencia y madurez, y el temario no te resultará tan aterrador como en la primera vuelta.

Todo cambia y el cambio es bueno.

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