Lo que los opositores odiamos (X)

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¡Buenos días de lunes!

Vamos con una nueva selección de lo que los opositores odiamos para comenzar la semana con un poco de humor.

Muchas gracias por vuestro tiempo. Espero que os guste. ¡Ya sabéis que todas vuestras aportaciones son bienvenidas!

Trigésimo séptimo ejemplo:

Cuando te quejas y te dan consejos “maravillosos”.

  • ¿Qué tal?
  • Bien, estudiando.
  • ¿A estas horas? ¡Pero si es súper tarde!
  • Ya, pero tengo que acabar lo de hoy aunque esté cansada.
  • Es que tienes que descansar más. Tienes que aprovechar las horas de estudio mejor para poder irte para cama pronto y descansar bien. Así rindes más al día siguiente.

ATENCIÓN: nunca, nunca le des consejos a un opositor sobre la gestión de su tiempo, salvo que expresamente te lo pida.

Reconozco que desde fuera parece una locura que esto nos pueda parecer mal. Los primeros meses de oposición no le dábamos importancia, pero ahora ya estamos muy “quemados”.

Esos consejos parecen inofensivos pero nosotros nos sentimos muy criticados respecto a un aspecto de nuestra vida al que le dedicamos mucho esfuerzo y sacrificio. Especialmente nos ofende porque siempre lo dice una persona que no tiene ni idea de lo que hacemos y cree que sabe como podríamos “hacerlo mejor”. Mi respuesta es: ¡UN PEPINO!

Trigésimo octavo ejemplo: éste me lo comentó mi amiga Laia.

  • Yo oposito a la carrera judicial y fiscal.
  • ¿Pero tú quieres ser juez o fiscal?
  • Yo quiero ser juez, pero si apruebo, y los opositores que han sacado más nota agotan las plazas de juez, tendré que quedarme con la de fiscal.
  • Pero te puedes volver a presentar para subir nota y poder ser juez.

Subir nota… ¿te piensas que eso es como la Selectividad? Vamos a ver, ¿alguien duda de lo difícil que puede llegar a ser aprobar esa oposición?, ¿alguien cree que, si apruebas, estarías dispuesto a renunciar a ello y volver a pasar otra vez por lo mismo?

Trigésimo noveno ejemplo:

  • Aprobar una oposición es como que te toque la lotería.
  • No.

Cuadragésimo ejemplo: el maldito nepotismo

  • ¿Y tú qué estás estudiando, Fernando?
  • Yo estoy opositando a Registrador de la Propiedad.
  • Qué bien. ¿Tienes familiares que son Registradores?
  • Eh… No, es algo que siempre quise hacer.

ATENCIÓN con estas insinuaciones. Uno no oposita porque tenga familiares que le vayan a allanar el camino. Opino que:

1º. Por muy raro que pueda parecer, hay vocación para todo. Los opositores tenemos vocación por nuestra futura profesión por mucho que a alguien le cueste entender que ser Interventor (por ejemplo) pueda llegar a ser el sueño de alguien.

2º. Las oposiciones no funcionan por enchufe (salvo excepciones muy puntuales). El que quiere aprobar tiene que esforzase mucho y está compitiendo con compañeros que también se están sacrificando un montón para lograr el mismo objetivo.

3º. Puedo aspirar a aprobar una oposición sin ninguna necesidad de que me echen una mano. Tengo lo que hace falta yo solo.

4º. El nepotismo es algo que nos indigna mucho a los opositores, pero nos molesta todavía más que se piensen que nosotros formamos parte de él.

¡Nos vemos en la próxima entrada!

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