Una historia de superación

En esta ocasión me gustaría hablaros de una persona a la que he podido conocer gracias a la oposición. Es una mujer que me conmueve por lo que hace y a la que he cogido cariño por cómo es. Hoy voy a hablaros de Patri.

Patricia estudió Medicina, tiene 33 años y muy mala suerte con sus vecinos, pero de eso ya hablaré más adelante.

Admiro a Patri por dos motivos: por su humildad y porque es una luchadora incansable.

Cuando se licenció, accedió al MIR por la especialidad de médico de familia, con prácticas y guardias remuneradas y a través de la Universidad Pública. Durante esta etapa de formación los médicos residentes cobran aproximadamente unos 1.700€ netos al mes. La vida de Patricia era cómoda y estaba bien encauzada.

No obstante, Patri es una de esas personas a las que, en muchas ocasiones, me refiero en este blog. Ella no se conforma con menos que lo que realmente quiere, no concibe seguir un camino que no sea aquél que estrictamente le marca su vocación, no le basta con sucedáneos de sus sueños. A Patricia le gusta luchar por sus deseos y apuntar alto sin preocuparse por el vértigo, como no podría ser de otra manera. Y eso es lo que la hace grande.

Tras el primer año, renunció a esta especialidad del MIR y logró acceder a otra modalidad. Actualmente ha terminado de cursar el segundo año de residencia en la especialidad de medicina legal y forense, que es lo que realmente le fascina.

Para ella, tomar esta decisión fue un gran momento de superación. Tuvo que enfrentarse a los miedos que todos tenemos: lo que esperan de ti, lo que tienes que ser a cierta edad y demás estereotipos para poder dedicarse a lo que ella quería desde su infancia. La tachaban de utópica por repetir el MIR cuando ya casi tenía la vida resuelta, pero ella dice que esta decisión es la que más feliz la ha hecho.

Patri considera que es fundamental vencer nuestros miedos y luchar por lo que anhelas, incluso cuando nadie confía en ti. Asimismo, Patricia reconoce que, muchas veces, nuestro peor enemigo lo encontramos en nosotros mismos. A pesar de ello, la experiencia le ha demostrado que somos más fuertes de lo que inicialmente creemos y, por ese motivo, me parece tan importante transmitiros su historia al igual que hice con otra buena compañera en otra ocasión.

Efectivamente, Patri quiere ser forense desde que tiene 8 años. Sin embargo, ha tenido la mala fortuna de dejarse cautivar por una de las pocas especialidades médicas que  sólo se preparan en la Escuela Privada, con lo cual tiene que abonar una matrícula anualmente, y en la que, por si fuera poco, no recibe más retribución por sus prácticas que su exclusiva satisfacción personal.

Una vez se convierta en forense en junio de 2017, se ha marcado el objetivo de opositar para tener, como los sanitarios dicen, una plaza en propiedad. Cuando tiene tiempo, intenta estudiar alguno de los temas del programa de la oposición.

Patri estudia el MIR en Madrid. Es en esta ciudad donde acude a clases, realiza las guardias y las autopsias, pero ella reside en la ciudad de Toledo con su pareja. Para poder mantenerse económicamente trabaja los festivos, los domingos, en semana santa, en vacaciones o cubriendo horas extra en una cadena de tiendas de complementos de mujer. Como realiza sustituciones, tiene que trasladarse a distintas ciudades, según sea necesario, como Madrid, Sevilla, Valencia o Barcelona. No sólo estudia como todos nosotros, sino que además, mientras muchos descansan, ella trabaja. Incluso los días de trabajo, es capaz de encontrar un huequecito para estudiar.

Como ya he dicho anteriormente, admiro de ella su humildad. Patricia trabaja de dependienta en una tienda. Si bien, este oficio no es ni peor ni mejor que el resto, lo está realizando una profesional de la Medicina a la que no se le caen los anillos por trabajar en un puesto que no se corresponde con su preparación. Y, nuevamente, éste es un escalón más que la acerca a su meta.

Además, a ella le encanta este trabajo, fundamentalmente, por el trato con el cliente. Según ella, cuando trabajas con el público eres un bálsamo para muchas personas que se sienten solas; puedes disfrutar viendo la alegría en quien se compra algo nuevo o en la ilusión con la que se compra un regalo para otra persona.

En cuanto a sus vecinos, Patri estuvo viviendo durante 3 años en un piso en el que no se sentía del todo a gusto debido al ruido que tenían que soportar y que provenía del motor de un dentista que había establecido su cínica demasiado cerca. Posteriormente, se mudó a una nueva vivienda en octubre del año pasado, pero tuvo que trasladarse de nuevo por los ruidos que provenían de la terraza del local de abajo y que hacían imposible la convivencia, así como porque el piso de arriba era alquilado habitualmente a turistas, a pesar de que su arrendador le hubiese asegurado que la casa estaba bien aislada y era tranquila.

A día de hoy, vive en otro lugar y parece que por fin ha encontrado la serenidad. No obstante, a Patricia le gusta tomarse las cosas con calma para poder adaptarse gradualmente a los cambios y eso también incluye su vivienda.

En definitiva, a pesar de todos los óbices con los que se ha encontrado, ella continúa con pasos firmes para construir un futuro brillante.

Yo, personalmente, quiero rodearme de personas como ella en mi vida porque me inspiran y me motivan a seguir esforzándome. En Patricia veo un ejemplo a seguir y una gran compañera en esta travesía.

Le deseo lo mejor. O mejor dicho, le auguro lo mejor, porque con esa actitud sólo es cuestión de tiempo que consiga lo que se ha propuesto.

Me gustaría agradecerle a Patri que me haya permitido compartir su experiencia. Espero que vosotros también podáis serviros de esta fuente de inspiración.

Me encantaría conocer vuestras propias historias de superación y vuestra lucha por cumplir vuestros sueños a pesar de todos los obstáculos que nos encontramos.

¡Nos vemos en la próxima entrada!

 

 

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4 comentarios en “Una historia de superación

  1. Lfp7 dijo:

    Me encanta conocer historias de superación sobre todo cuando la gente tiene la valentía de arriesgarse de esta forma. Yo llevo años intentando reunir fuerzas para hacerlo y cada vez me siento más frustrada por no llevarlo a cabo. Hace 8 años quise dar un cambio a mi vida pero por desgracia no he encontrado el apoyo que necesitaba…

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