Lo que los opositores odiamos (VIII)

image

¡Buenos días de compañeros de oposición!

La verdad es que cuando comencé esta sección no me imaginaba que iba a tener carrete para tanto tiempo. Me está sorprendiendo mi capacidad para encontrar cosas que me fastidian y la de ciertas personas para hablar sin pensar antes. La conjunción de todo ello ha dado lugar a una nueva entrega de “lo que los opositores odiamos”. ¡Espero os guste!

Vigésimo noveno ejemplo:

  • ¡Cuánto tiempo sin verte! ¿Qué tal todo?
  • Muy bien, ahora estoy opositando.
  • Oh, vaya. ¿Te has quedado en el paro?
  • No, he dejado el trabajo para dedicarme a opositar.
  • ¿Qué?, ¿Cómo?, ¿Por qué?

Hace unos días, una compañera se puso en contacto conmigo para decirme que echaba en falta referencias a opositores trabajadores. No tengo experiencia en ese tema pero, afortunadamente, me relaciono con muchos opositores de los que puedo aprender mucho. Algunos de ellos trabajan e intentaré transmitir sus experiencias. En el futuro iréis viendo más referencias a este aspecto y, en concreto, a los opositores que estudian y a la vez trabajan, a los cuales sólo puedo admirar profundamente.

(¡Muchas gracias por tu aportación, Lorena!)

 

Trigésimo ejemplo: Como te atrevas a hacer un descanso en público, prepárate para las consecuencias.

  • ¡Jobá, qué bien vives!. Todo el día tirado en el sofá. Ya me gustaría tener tu vida.

En ese momento nuestra cabeza se convierte en una tetera en plena ebullición y sólo podemos dirigirles una mirada que expresa un “no puedes estar hablando en serio”.

Lo peor es que a veces somos tan ingenuos como para sentirnos mal por habernos tomado ese descanso.

 

Trigésimo primer ejemplo:

  • Bah, pero tú eres lista.

Seguro que os ha pasado. Intentaré ser breve: da igual ser listo. No te hacen un test de inteligencia para aprobar, lo que tienes que ser es trabajador, constante y sacrificado.

A mí me da rabia porque parece que si alguien piensa que “somos listos” nos va a resultar súper fácil. Me gustaría saber en qué se basan para asumir que esa cualidad nos caracteriza. En mi experiencia personal, puedo decir que está siendo el mayor reto de mi vida y, si algo he avanzado en él, ha sido gracias al esfuerzo y al trabajo duro.

El único ejercicio de inteligencia que la oposición te exige es saber tomarte el aspecto emocional de la oposición con buen humor. Especialmente cuando a uno le toca oír ciertas cosas porque, como dice mi novio, el Código Penal es muy tiquismiquis.

 

Trigésimo segundo ejemplo:

  • ¿Puedes cerrar la ventana, por favor? Hace muchísimo frío.
  • Eso te pasa por estar todo el día sentado. Si te movieras e hicieses algo, no tendrías frío.
  • ¿Qué quieres?, ¿que me ponga a saltar mientras estudio?

¿Tan difícil es entenderlo?

 

Muchas gracias por vuestro tiempo y vuestras aportaciones. Os agradezco muchísimo cuando me dais vuestra opinión o me contáis vuestras experiencias. Lo mejor que me ha sucedido en la oposición es encontrar a personas que me comprendan.

¡Un saludo a todos, nos vemos en la próxima entrada!

Anuncios

Un comentario en “Lo que los opositores odiamos (VIII)

  1. Elena dijo:

    Me he sentido identificada con lo de “pero tu eres lista” que parece que solo por eso tengo que aprobar a la primera! pero no es así, no me considero tonta pero todo lo que he conseguido ha sido a base de esfuerzo.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s